Historia del Museo Nacional de Antropología
El Museo Nacional de Antropología (MNA) es el museo más visitado de México y uno de los museos de arqueología y antropología más importantes del mundo. Se encuentra en el Bosque de Chapultepec, sobre Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México.
De dónde viene su colección
Las raíces del museo se remontan al siglo XVIII, cuando el gobierno virreinal empezó a reunir piezas arqueológicas encontradas en la Ciudad de México, entre ellas la propia Piedra del Sol, descubierta en 1790 durante obras en la Plaza Mayor. Esa colección inicial pasó por distintas sedes a lo largo de casi dos siglos — incluido el edificio de Moneda en el Centro Histórico — antes de reunirse en un museo diseñado específicamente para albergarla.
Un edificio pensado para el objeto
El museo actual se inauguró el 17 de septiembre de 1964, con un edificio diseñado por el arquitecto mexicano Pedro Ramírez Vázquez, junto con Rafael Mijares y Jorge Campuzano. La obra es considerada una de las grandes piezas de la arquitectura mexicana del siglo XX: un edificio pensado no como telón de fondo, sino como parte de la experiencia de ver las piezas.
Su elemento más reconocible es El Paraguas: una gran columna de concreto en el patio central que se abre en la parte superior como una sombrilla invertida, cubierta de relieves que evocan la historia de México, con una pantalla de agua que cae de su borde. Bajo ella se organiza el recorrido: las salas de arqueología en la planta baja, en el orden en que hoy conoces esta guía (salas 1 a 11), y las salas de etnografía en la planta alta (salas 12 a 22), dedicadas a los pueblos indígenas vivos del país.
Qué vas a encontrar
El museo tiene 22 salas permanentes repartidas en dos plantas, además de salas de exposiciones temporales, dos auditorios (Jaime Torres Bodet y Fray Bernardino de Sahagún) y la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. Su colección incluye piezas que se han vuelto símbolos de México mismo: la Piedra del Sol, la escultura de Coatlicue, la máscara funeraria de Pakal, los penachos y ofrendas mexicas, y una réplica a tamaño real de los murales mayas de Bonampak, entre miles de objetos más.
Por qué importa
El MNA no es solo un depósito de objetos antiguos: es, en gran medida, el lugar donde México cuenta su propia historia — desde el poblamiento del continente hace más de veinte mil años, pasando por las grandes civilizaciones prehispánicas, hasta los más de sesenta pueblos indígenas que siguen vivos hoy en el país. Por eso el recorrido está dividido exactamente así: arqueología abajo, gente viva arriba.
Esta guía es un proyecto independiente — no fue hecha ni pagada por el museo — que existe para ayudarte a recorrer esas 22 salas con contexto, en español o en inglés, a tu propio ritmo. Puedes empezar gratis con la Piedra del Sol o ver el plano completo de las 22 salas.